[important]Desde hace un año en España cualquiera que quiera vender o alquilar su vivienda o su local necesita calificar el inmueble con el certificado energético. Una pegatina con una letra y un color que indica cuánta energía necesita consumir nuestro hogar o lugar de trabajo para mantenerse a una temperatura agradable tanto en verano como en invierno. Aquí vamos a explicar tres motivos por los que esto no acaba de funcionar.[/important]

1.- El Gobierno ha apurado hasta el final y al final le entran las prisas
La principal culpa de este fracaso es del Gobierno ya que el real decreto llegó tarde, como ya hemos comentado, se trata de una normativa europea que ha llegado tarde y mal, por ejemplo en Francia o Alemania se implantó en 2007, sin embargo aquí se ha apurado hasta el final.
Además las comunidades autónomas, que son las que tienen cedidas las competencias para su implantación, apenas han tenido tres meses para habilitar los registros. Algunas de ellas, como Aragón o las ciudades autonómicas Ceuta y Melilla, no cuentan con los registros. Y algo que nos ha sucedido en Certificado Energético A es que en la Comunidad de Madrid no podemos registrar un piso a nombre de su propietario porque éste es extranjero y no tiene el documento nacional de identidad, estamos a la espera de la respuesta de la Administración para solucionar este problema, llevamos dos meses y aún sin respuesta. Tampoco vamos a olvidar el “tasazo” que La Rioja o Castilla y León, entre otras, han impuesto por registrar los certificados.
Y por supuesto la falta de información, aún nos encontramos con propietarios que piensan que el certificado energético no es necesario más que cuando se firma el contrato, cuando la ley obliga a mostrar la etiqueta energética con el anuncio de la venta o el alquiler.

2.- Guerra de precios entre técnicos
Existen miles de viviendas que certificar y muchos técnicos que se ven obligados a tirar los precios para conseguir un empleo. Un certificado energético conlleva una responsabilidad civil y muchas horas de trabajo de las los ciudadanos no son consciente, del mismo modo que no se regatea al mecánico del taller, la certificación hay que tomársela en serio. Muchas veces los técnicos pierden dinero, tirando sus tarifas por los suelos, cierto es que la Ley de la Libre Competencia prohíbe que se fijen un precio mínimo pero sería conveniente una tabla de tarifas oficiales.

3.- ¿Para qué sirve el certificado energético?

En España, en general, no existe una conciencia sobre el ahorro energético y el cambio climático. Cuando hablas de este tema hay que hacerlo en términos económicos. Un ejemplo práctico, cuando compramos un coche nos fijamos en el precio, en el diseño y ¡¡en el gasto de combustible!! Entonces ¿por qué no se tienen en cuenta los mismos factores para comprar o alquilar un inmueble? Si te puedes anticipar al gasto energético de tu vivienda o local, puedes elegir mejor, ya que las facturas de gas o de calefacción significan un gasto importante al mes. La elección de un hogar con determinada calificación puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida. Así que si hablamos a la gente de ahorro en euros, le explicamos que la letra E en una vivienda supone gastar un 70% más que alguien que tenga la letra B.

El certificado energético suspende en el primer año

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies