Aunque ahorrar energía no es sólo cuestión de dinero, lo cierto es que cuando nos tocan el bolsillo apagamos los interruptores más conscientemente. Según un informe de la asociación de consumidores Facua, los recibos de la luz de los españoles han pasado de una media de 66,33 euros mensuales en marzo de 2014 a 74,73 euros el mismo mes de 2015. Es decir, pagamos de media 8,40 euros más, o lo que es lo mismo hemos sufrido una subida interanual de 12,7% en el precio de la electricidad. Es cierto, que aunque el consumo de electricidad no haya subido en los hogares, los españoles hacemos frente a unos costes cada vez más elevados de los suministros.
De hecho la luz representa el 20% del gasto en energía de la mayoría de los hogares, por eso en el artículo de hoy os proponemos unos gestos muy simples y sencillos que si los hacemos todos, podríamos ayudar tanto a nuestros bolsillos como al medio ambiente.
Solicite una auditoría energética
El certificado energético es obligatorio cuando se alquila o cuando se vende, sin embargo, implica invertir un presupuesto muy pequeño que puede hacer que ahorre mucho dinero. Se trata de un documento que tiene una vigencia de 10 años a menos que se haga una reforma en la vivienda. La auditoría energética se mide en una escala de 7 grados, según las normativas española y europea, de la A a la G (la peor). Así, por ejemplo, una vivienda de 110 metros cuadrados que mejore su calificación en tres grados, ahorrará al año hasta 573 euros en las facturas de los suministros. El experto analizará su casa por si hay fugas de aire y para comprobar el estado de los calentadores y los aparatos eléctricos. En realidad, resulta muy útil conocer las zonas de su casa en las que se podría mejorar el ahorro de energía para poder solucionar las fugas de energía. Con un certificado energético en la mano, le será más útil poder mejorar su ahorro energético. Pero aquí ponemos algunos consejos generales:
1. Calcule el gasto energético. En general, cada habitación necesita 100w por cada metro cuadrado, pero influyen otros factores como el uso que se le dé, las dimensiones de la estancia (metros cuadrados y altura), el aislamiento de la vivienda y la zona climática donde esté ubicada.
2. Coloque un termóstato para regular la temperatura. No se trata de tener una temperatura antártica en verano, ni africana en invierno. En una casa media la temperatura ideal está entre los 18º y 20º C. Por cada grado de más, el gasto se incrementa un 7%.
3. Contrate la mejor tarifa. Con las herramientas digitales hoy resulta cada vez más sencillo contratar la tarifa más económica gracias a los comparadores. La Comisión de Energía ha puesto a su disposición un comparador de precios de las empresas energéticas. Además, en la actualidad existen las ofertas de luz y gas que pueden suponerle un ahorro de entre 15 y 36 euros.
4. Use la calefacción con moderación. Aunque lo recomendable es apagar la calefacción por la noche para ahorrar energía, también puede optar por regular los grados del termostato de 20º a 16º C, así se supone que el ahorra puede llegar a un 13% lo que en dinero implica unos 100 euros menos por año.
5. Aproveche la energía del sol. Abra las ventanas 15 minutos, que es tiempo más que suficiente para ventilar. Después aproveche al máximo cada rayo de sol, cerrando las ventanas y dejando que el calor penetre al máximo.
6. Coloque los radiadores estratégicamente. Se recomienda recomendable ubicar los radiadores bajo las ventanas, coincidiendo en longitud, para favorecer la idónea difusión del aire.
7. No cubra los radiadores. Ponga el tendedero con la ropa al lado, pero Si utiliza los radiadores para secar su ropa poner a secar ropa, estos harán un esfuerzo extra para calentar.
8. Elija bien la caldera. La caldera de condensación es más eficiente y económica que la convencional. Pero necesita mantenimiento anual, es decir limpieza.
9. Baje las persianas y cierre las cortinas. De esta forma aumentará la manutención del calor en su hogar.
10. Pague por lo que consuma. En 2016 será una medida obligatoria, pero en la actualidad es una forma de ser responsable. Si vive en una comunidad, instalar los contadores individuales o estimadores de coste de consumo, hará que pague sólo por su gasto energético.
11. El aislamiento es la clave. Si de verdad quiere ahorrar en consumo energético, invierta en un buen aislante.
12. Apueste por las ventanas con carpintería de aluminio o PVC con doble vidrio y rotura de puente térmico. Aislará mejor y ahorrará.

¡Elija bien, elija ahorrar! Tenga en cuenta que por muy poco dinero puede contratar un certificado energetico que le ayudará a saber cuáles son los puntos débiles de sus facturas de suministros.

El certificado energético puede hacerle ahorrar dinero

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